World Intellectual Property Organization

Preguntas frecuentes: Patentes

Conceptos básicos

Una patente es un derecho exclusivo que se concede sobre una invención, que es un producto o un proceso que, por lo general, ofrece una nueva manera de hacer algo o una nueva solución técnica a un problema. Para obtener una patente hay que presentar una solicitud y divulgar en la misma información técnica acerca de la invención.

En principio, el titular de la patente goza del derecho exclusivo a impedir que la invención patentada sea explotada comercialmente por terceros. Dicho de otro modo, la protección por patente significa que una invención no se puede producir, usar y distribuir con fines comerciales, ni tampoco se puede vender sin el consentimiento del titular de la patente.

Las patentes son derechos territoriales. Por lo general, los derechos exclusivos correspondientes solo tienen validez en el país o la región en los que se ha presentado la solicitud y se ha concedido la patente, de conformidad con la normativa de ese país o esa región.

WIPO Lex facilita el acceso a la legislación de propiedad intelectual de un gran número de países y regiones así como a tratados de propiedad intelectual.

Muchas oficinas nacionales y regionales de patentes suministran información en sus sitios web acerca de la legislación nacional y regional vigente en ese ámbito. Existe una lista de direcciones de Internet de oficinas naciones y regionales de propiedad intelectual.

La protección se concede por un período limitado, que suele ser de 20 años contados a partir de la fecha de presentación de la solicitud.

Por lo general, para ser protegida por medio de una patente, la invención debe cumplir las siguientes condiciones: tener uso práctico y presentar un elemento de novedad, es decir, una característica nueva que no forme parte del cuerpo de conocimientos existente en su ámbito técnico. Ese cuerpo de conocimientos se llama “estado de la técnica”. Por otro lado, la invención debe entrañar una actividad inventiva que no podría ser deducida por una persona con un nivel medio de conocimientos en ese ámbito técnico. Además, la invención debe ser susceptible de aplicación industrial, es decir, que debe poder utilizarse con fines industriales o comerciales sin limitarse a ser un fenómeno meramente teórico.

Por último, la materia objeto de la invención debe considerarse “patentable” conforme a la legislación. En muchos países, las teorías científicas, las creaciones estéticas, los métodos matemáticos, las variedades vegetales o animales, los descubrimientos de sustancias naturales, los métodos comerciales o los métodos para el tratamiento médico (a diferencia de los productos médicos) y los programas informáticos no suelen ser patentables.

Los requisitos de procedimiento y sustantivos para la concesión de patentes difieren de un país a otro o de una región a otra. Y la práctica y la jurisprudencia respecto de la patentabilidad de las invenciones relacionadas con programas informáticos varían considerablemente de un país a otro. Por ejemplo, en la legislación de patentes de algunos países se entiende que las “invenciones” deben tener “carácter técnico”. Por consiguiente, las invenciones que incorporan programas informáticos pueden tener carácter técnico y formar parte de lo que se considera materia patentable, aun cuando los programas informáticos propiamente dichos están excluidos de lo que se considera patentable. En otros países no se imponen requisitos de ese tipo, por lo que por lo general, los programas informáticos son patentables. No obstante, aun cuando un programa informático se considere materia patentable, la invención no formará parte de lo que se denomina otra materia no patentable, como las ideas abstractas o teorías matemáticas y tiene que cumplir los demás criterios sustantivos de patentabilidad, como la novedad, la actividad inventiva (no-evidencia) y la aplicación (utilidad) industrial.

De ahí que se recomiende consultar con un abogado especialista en propiedad intelectual o con las oficinas de propiedad intelectual de los países en los que se desee obtener protección. Existe una lista URL y una guía de oficinas nacionales y regionales de propiedad intelectual.. Además, WIPO Lex facilita el acceso a la legislación de patentes de un gran número de países y regiones y permite así familiarizarse con los requisitos de unos y otros.

Los programas informáticos gozan de protección por derecho de autor en calidad de obras literarias. La protección del derecho de autor no depende de formalidad alguna como el registro o el depósito de ejemplares en los países parte en el Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas (Convenio de Berna). Eso significa que la protección internacional del derecho de autor es automática y se inicia con la creación o fijación de la obra, como un programa informático o una página web. N obstante, conforme a un principio ya arraigado, la protección del derecho de autor abarca sólo las expresiones y no las ideas, los procedimientos, los métodos de operación o los conceptos matemáticos en sí. Muchas empresas protegen el código objeto de los programas informáticos mediante derecho de autor, y mantienen como secreto comercial el código fuente. Cabe consultar información más detallada sobre las patentes y los programas informáticos y los métodos comerciales.

El titular de una patente tiene derecho a decidir quién puede – o no – utilizar la invención patentada durante el plazo de protección. El titular de la patente podrá permitir que terceros utilicen su invención o podrá concederles una licencia a tal fin, de conformidad con los términos que se hayan convenido. El titular podrá, asimismo, ceder el derecho a la invención a un tercero, que se convertirá así en el nuevo titular de la patente. Una vez expira la patente finaliza la protección y la invención pasa a formar parte del dominio público, lo que significa que todo el mundo puede explotar comercialmente la invención sin por ello infringir la patente.

Por lo general es el titular de la patente el que toma la iniciativa de hace valer los derechos de patente ante un tribunal. En la mayoría de los sistemas, el titular tiene la autoridad necesaria para poner fin a una infracción de la patente. La responsabilidad de supervisar, detectar y tomar medidas contra los infractores de una patente recae principalmente en el titular de la patente.

Las invenciones han invadido cada aspecto de la vida, desde la iluminación eléctrica (patentes de Edison y Swan) hasta el plástico (patentes de Baeckland), pasando por el bolígrafo o birome (patentes de Biro) y los microprocesadores (por ejemplo, las patentes de Intel).

A cambio de la protección que reciben mediante la patente, todos los titulares de patentes tienen la obligación de divulgar públicamente información sobre su invención a fin de enriquecer el acervo total de conocimientos técnicos del mundo. Este creciente volumen de conocimientos que están a disposición del público promueve a su vez una mayor creatividad e innovación. Así pues, las patentes proporcionan no sólo protección para el titular sino también información e inspiración valiosa para las futuras generaciones de investigadores e inventores.

Una vez que pasan a estar a disposición del público, los conocimientos se prestan a ser utilizados simultáneamente por un número ilimitado de personas. Y aunque sin duda eso es totalmente aceptable con fines de información pública, plantea un dilema para la comercialización de conocimientos técnicos. A falta de protección de dichos conocimientos, sería fácil para cualquier oportunista y sin contrapartida alguna utilizarlos sin reconocimiento alguno de la creatividad del inventor ni contribución a las inversiones efectuadas por el inventor. Y como es natural, los inventores se sentirían desalentados para introducir nuevas invenciones en el mercado y se esforzarían al máximo por mantener en secreto las invenciones que tengan valor comercial.

Las patentes constituyen un incentivo, pues son un reconocimiento a la creatividad de las personas y les dan la posibilidad de obtener una recompensa material por sus invenciones. A cambio de los derechos exclusivos que proporciona la patente, el solicitante tiene la obligación de divulgar la invención al público y de suministrar una descripción escrita detallada, exacta y completa de la invención en la solicitud de patente. Además, la divulgación pública de los conocimientos técnicos que se hace en la patente y el derecho exclusivo que concede la patente constituyen incentivos para la competencia, en el sentido de buscar soluciones alternativas e inventar partiendo de la primera invención. Esos incentivos y la difusión de conocimientos acerca de nuevas invenciones fomentan la innovación, lo que a su vez garantiza que aumente constantemente la calidad de vida y el bienestar de la sociedad.


Solicitud y concesión de patentes

El primer paso para obtener una patente es presentar una solicitud. Por lo general, la solicitud de patente contiene el título de la invención y una indicación del ámbito técnico al cual pertenece; debe incluir los antecedentes y una descripción de la invención en un lenguaje claro y de forma lo suficientemente detallada como para que una persona con conocimientos corrientes en el ámbito de que se trate pueda utilizar o llevar a cabo la invención. Esa descripción suele estar acompañada por material ilustrativo, como dibujos, planos o diagramas en los que se describe con mayor detalle la invención y por un resumen, es decir, una breve reseña de la invención. La solicitud contiene asimismo "reivindicaciones", es decir, información que determina el alcance de la protección que concede la patente.

En un gran número de países, los solicitantes pueden encargarse de preparar y presentar sus solicitudes sin intervención de un abogado de patentes. No obstante, dada la complejidad de los documentos de patente y los conocimientos jurídicos necesarios para ocuparse, entre otras cosas, de la redacción de las reivindicaciones, es sumamente recomendable pedir asistencia jurídica de un abogado o agente de patentes a la hora de elaborar la solicitud.

Además, en la legislación de muchos países se exige que el solicitante cuyo lugar de residencia habitual o domicilio social se halle fuera del país esté representado por un abogado o agente homologado en el país (lo que habitualmente quiere decir que es un agente o abogado que reside y ejerce en el país). En las oficinas nacionales de P.I. se puede solicitar información sobre abogados y agentes homologados.

La patente es concedida por una oficina nacional de patentes o por una oficina regional que se encargue de esa labor en nombre de varios países. En la actualidad, las oficinas regionales de patentes son la Organización Africana de la Propiedad Intelectual (OAPI), la Organización Regional Africana de la Propiedad Intelectual (ARIPO), la Organización Eurasiática de Patentes (EAPO), la Oficina Europea de Patentes (OEP) y la Oficina de Patentes del Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo (Oficina de Patentes CCG). En virtud de dichos sistemas regionales, el solicitantes puede pedir protección para su invención en uno o más Estados miembros de la organización regional y la oficina regional acepta las solicitudes de patente, que surten los mismos efectos que las solicitudes nacionales, y que concede patentes cuando se cumplen todos los criterios para la concesión de una patente regional.

No existe por el momento un sistema de patente internacional.

Por el momento no existe una “patente mundial” ni una “patente internacional”.

Las patentes son derechos territoriales. Por lo general, la solicitud de patente debe presentarse en cada país en el que se desea obtener protección por patente para la invención, y en conformidad con lo que se disponga en la legislación de cada país. En algunas regiones existen oficinas regionales de patentes, por ejemplo, la Oficina Europea de Patentes (OEP) y la Organización Regional Africana de la Propiedad Intelectual (ARIPO), que aceptan solicitudes regionales de patentes y que conceden patentes que surten los mismos efectos que las solicitudes presentadas o patentes concedidas en los Estados miembros de esa región.

Además, todo residente o nacional de un Estado Contratante del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), administrado por la OMPI, puede presentar una solicitud internacional PCT. Con una única solicitud internacional de patente se obtienen los mismos resultados que los que se obtendrían cursando una solicitud nacional en cada Estado Contratante del PCT designado. No obstante, en virtud del sistema del PCT, para obtener protección por patente en los Estados designados, cada uno de estos últimos concederá una patente respecto de la invención reivindicada objeto de la solicitud internacional. La decisión de otorgar protección por patente incumbe a cada oficina nacional o regional designada. Cabe consultar más información sobre el PCT y sobre cómo proteger sus invenciones en otros países.

Sobre la base de una primera solicitud ordinaria presentada en una de las Partes Contratantes del Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial (Convenio de París), al presentar una solicitud nacional o regional en otros países o presentar una solicitud internacional PCT se goza de un derecho de prioridad durante un plazo de 12 meses contados a partir de la fecha de presentación de la primera solicitud. Por consiguiente, toda solicitud presentada ulteriormente en cualquiera de las Partes Contratantes antes de que expire dicho plazo no podrá ser invalidada en razón de otro acto que hay tenido lugar en el intervalo, como puede ser otra presentación, la publicación o la venta de la invención. Los Miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) también tienen que reconocer el derecho de prioridad.

Los requisitos de procedimiento y sustantivos para la concesión de patentes y el importe de las tasas pagaderas difieren de un país a otro y de una región a otra. De ahí que se recomiende consultar con un abogado especialista en propiedad intelectual o con las oficinas de propiedad intelectual de los países en los que se desea obtener protección. Existe una lista de URL y una guía de oficinas nacionales y regionales de propiedad intelectual.

Los costos varían considerablemente de un país a otro y dentro del mismo país y dependen de factores como la naturaleza de la invención, su complejidad, las tasas del abogado de patentes, la longitud de la solicitud y las objeciones que se planteen durante el examen por la oficina de patentes. En algunos países se ofrecen descuentos a las pequeñas y medianas empresas y a quienes presentan la solicitud en línea. En otros países se ofrece la posibilidad de realizar un examen acelerado previo pago de tasas adicionales.

Además de las tasas oficiales de presentación que se aplican en cada país, una vez que la oficina de patentes concede la patente, por lo general una vez por año hay que pagar tasas de mantenimiento o de renovación a fin de mantener en vigor la patente.

Como las tasas oficiales de presentación de solicitudes varían mucho de un país a otro, cabe dirigirse a la oficina nacional o regional de patentes para obtener información más detallada sobre el baremo de tasas. Existe una lista URL y una guía de oficinas nacionales y regionales de propiedad intelectual. En la página web del PCT se suministra información sobre las PCT fees tasas del PCT.

La protección se concede por un período limitado, por lo general de 20 años contados a partir de la fecha de presentación de la solicitud, y está condicionada al pago de una tasa de mantenimiento. En algunos países se ofrece la posibilidad de ampliar ese plazo y en algunos casos muy específicos se puede obtener un certificado complementario de protección. La ampliación tiene por finalidad contrarrestar el tiempo que haya sido necesario para obtener aprobación administrativa antes de poner en venta esos productos por cuanto, en determinados caso, el titular de la patente no puede beneficiarse de sus derechos hasta transcurrido un período considerable de tiempo desde la concesión de la patente.

Un tribunal puede invalidar o revocar una patente si la impugnación presentada por un tercero resulta fundada. Además, en muchas oficinas de patentes se aplican procedimientos administrativos que permiten que terceros se opongan a la concesión de una patente (“sistemas de oposición”), por ejemplo, sobre la base de que la invención reivindicada no es nueva o no entraña una actividad inventiva. Los procedimientos de impugnación de patentes difieren de un país a otro. Más información sobre los sistemas de oposición..


Confidencialidad

No. Las oficinas de patentes otorgan las patentes a cambio de la divulgación plena de la invención, que se publica posteriormente y de esta manera pasa a estar disponible para el público en general. No obstante, la publicación puede tener lugar en diferentes etapas del procedimiento. En algunos países, el documento de patente en el que figuran las reivindicaciones de la patente y la descripción de la invención se publica únicamente en el momento de la concesión. En otros países, las solicitudes de patente se publican generalmente 18 meses después de la fecha de presentación o, cuando se ha reivindicado la prioridad, de la fecha de prioridad (para más detalles sobre los procedimientos de solicitud de patente de cada país, cabe consultar el sitio web de la oficina de P.I. del país de que se trate).

Es importante presentar una solicitud de patente antes de divulgar públicamente los detalles de la invención. Por lo general, toda invención hecha pública antes de presentar una solicitud puede considerarse como parte del estado de la técnica (aunque la definición de la expresión “estado de la técnica” no es uniforme en el plano internacional, en muchos países comprende toda la información puesta a disposición del público en cualquier parte del mundo, sea por medio de una divulgación escrita u oral, antes de la fecha de presentación). En aquellos países que aplican esta definición de la expresión “estado de la técnica”, la divulgación pública de la invención realizada por el solicitante antes de presentar una solicitud de patente le impediría obtener una patente válida para esa invención, al no cumplir dicha invención el requisito de novedad. No obstante, en algunos países se contempla un plazo de gracia, por lo general de entre 6 a 12 meses, lo que constituye una salvaguardia para los solicitantes que hayan divulgado su invención antes de presentar una solicitud de patente. Además, el criterio de novedad puede ser interpretado de formas diferentes en función de la legislación aplicable.

Si es inevitable divulgar la invención antes de presentar la solicitud de patente, por ejemplo, a un posible inversor o asociado comercial, dicha divulgación debería realizase previo acuerdo de confidencialidad o de no-divulgación. Debe tenerse presente que por lo general conviene no tardar en solicitar la patente a fin de obtener apoyo financiero para comercializar la invención.


Las patentes y los negocios

La mayoría de las personas asocia a las patentes con los grandes descubrimientos científicos, como la lámpara eléctrica de Edison o con grandes empresas que invierten importantes cantidades de dinero en investigación y desarrollo. Sin embargo, la mayoría de las patentes no tienen relación alguna con descubrimientos científicos y se conceden en relación con invenciones que introducen mejoras respecto de invenciones ya existentes, por ejemplo, respecto de un producto que ofrece mejor rendimiento o un procedimiento que permite una producción más barata o más eficaz de un producto conocido. Además, determinados países cuentan con disposiciones específicas para la protección de innovaciones adicionales en forma de modelos de utilidad, (también denominadas “pequeñas patentes o patentes de innovación”) que tienen una duración más breve que las patentes y que generalmente son más fáciles de obtener.

A pesar de que es cierto que no todas las empresas desarrollan invenciones patentables, existe la falsa idea de que las patentes únicamente se aplican a complejos procedimientos y productos físicos y químicos o que únicamente resultan útiles para las grandes empresas. En realidad, puede obtenerse una patente para cualquier esfera de la tecnología, y eso abarca desde un clip hasta una computadora.

  • Derechos exclusivos – Las patentes otorgan el derecho exclusivo de impedir o poner fin a la explotación comercial de la invención durante veinte años contados a partir de la fecha de presentación de la solicitud de patente.
  • Rendimiento de las inversiones – Al haber invertido considerables sumas de dinero y tiempo para concebir un producto innovador, gracias a los derechos exclusivos que confiere la patente es posible adquirir una posición de prestigio en el mercado y obtener un rendimiento superior de la inversión.
  • Posibilidad de conceder una licencia o de vender la invención – si el titular de la patente decide no explotar la patente por sus propios medios, entonces podrá venderla u otorgar una licencia a favor de otra empresa a fin de que la comercialice, constituyéndose en una fuente de ingresos para su titular;
  • Aumento del poder de negociación - si una empresa está gestionando la adquisición de derechos para utilizar las patentes de otra empresa, por medio de un contrato de licencia, la cartera de patentes de la empresa compradora potenciará su poder de negociación. Eso significa que una patente puede revestir un interés considerable para la empresa con la que se está negociando y puede concertarse un acuerdo de licencias cruzadas en cuya virtud, y por explicarlo con palabras sencillas, dos empresas convienen en una concesión de licencias sobre las respectivas patentes.
  • Imagen positiva de la empresa – los socios, los inversores y los accionistas pueden considerar que las carteras de patentes son una expresión del excelente nivel de conocimientos técnicos, especialización y capacidad tecnológica que posee una empresa. Ello puede resultar de utilidad para captar inversiones, encontrar socios comerciales y aumentar el valor de mercado de la empresa.

Es posible que los competidores se aprovechen de esa invención; si el producto tiene éxito, muchas empresas de la competencia se verán tentadas a realizar el mismo producto utilizando la invención sin necesidad de pedir autorización. Las grandes empresas podrán aprovechar las economías de escala para fabricar el producto con costos más reducidos y competir a un precio de mercado más favorable. Es posible que ello reduzca de manera considerable la participación en el mercado de la empresa titular de la invención, en relación con ese producto. Incluso las pequeñas empresas competidoras pueden fabricar el mismo producto y a menudo venderlo a un precio inferior, ya que no tienen que recuperar los gastos en investigación y en desarrollo en los que incurrió la empresa titular de la invención.

La posibilidad de conceder en licencia, vender o transferir tecnología serán muy limitadas; sin derechos de P.I., la transferencia de tecnología será difícil, si no imposible. La transferencia de tecnología presupone la titularidad de una tecnología y solo puede realizarse si se ha protegido adecuadamente la P.I. Si la tecnología en cuestión no está protegida por P.I., durante las negociaciones previas a la transferencia de esa tecnología, las partes no se atreven a divulgar sus invenciones por temor a que la contraparte pueda “huir con la invención”. La protección de la P.I., en particular la protección por patente, es vital para adquirir tecnología mediante la negociación de licencias.

Por último, otra persona podrá patentar la invención, si ésta aún no ha sido divulgada al público. A excepción del sistema vigente en los Estados Unidos de América hasta el 16 de marzo de 2013, la primera persona o empresa que presente una solicitud de patente respecto de una invención tendrá derecho a obtener una patente. Ello en realidad significa que si una persona no patenta sus invenciones o si el titular del derecho no patenta las invenciones de sus empleados, un tercero –que podría haber desarrollado posteriormente la misma invención o una invención equivalente– podrá patentar esa invención y, por ende, también podrá excluir legítimamente del mercado a la empresa del inventor inicial, limitar sus actividades a la continuación del uso anterior, si la legislación sobre patentes pertinente prevé dicha excepción, o solicitar el pago de regalías por el uso de la invención. Sin embargo, para velar por que nadie pueda patentar la invención del inventor original, podrá divulgarse la invención al público, colocándola en el dominio público (lo que se conoce como publicación preventiva). Al mismo tiempo, si la invención se divulga antes de presentar una solicitud de patente, las posibilidades de obtener protección por patente sobre esa invención se verán seriamente limitadas.

En muchos casos, cuando una empresa se limita a mejorar un producto existente y dicha mejora no supone la suficiente actividad inventiva como para poder ser considerada patentable, los modelos de utilidad pueden representar una buena alternativa, si están disponibles en el país de que se trate. A veces, será conveniente que una empresa mantenga sus innovaciones como secretos comerciales lo que exige, en particular, que se tomen medidas suficientes para que la información mantenga carácter confidencial.

Una estrategia alternativa podría ser procurar, mediante la divulgación de la invención, que nadie pueda patentarla (lo que se conoce como publicación preventiva), colocándola de esa forma en el dominio público. Sin embargo, cabe reflexionar atentamente antes de valerse de esa estrategia, pues si se divulga la invención antes de presentar una solicitud de patente, se limitarán al mismo tiempo seriamente las posibilidades de obtener protección por patente sobre la invención.

En la mayoría de los países, si un empleado ha creado una invención en el marco de un contrato de trabajo, es decir, por lo general, durante su horario de trabajo en la empresa, la invención (y los derechos de patente correspondientes) pertenecerán a la empresa. Para evitar confusión y eventuales litigios, los empleadores suelen determinar en los contratos de trabajo las cuestiones de P.I. Sin embargo, según el caso, el empleado podrá tener derecho a una remuneración equitativa de conformidad con las disposiciones de la legislación o su contrato de trabajo. De todos modos, el empleado conservará siempre el derecho a ser mencionado como inventor, a menos que haya renunciado expresamente a él.

Muchas oficinas nacionales o regionales de patentes proporcionan información adicional en sus sitios web. Existe una lista de los URL de las oficinas nacionales y regionales de P.I. . Las normas sobre P.I. de varios países y regiones pueden consultarse en WIPO Lex.


La información contenida en las patentes

El sistema de propiedad industrial cumple principalmente dos funciones: la que se denomina “función de exclusividad” y la que se denomina “función de información “. El hecho de que una patente dé a un inventor un derecho exclusivo sobre un tipo especial de conocimiento y, por ello, limite las posibilidades de acceso de otras empresas a esa tecnología queda compensado por la obligación del inventor de divulgar al público la información sobre la nueva tecnología. Esa segunda función del sistema de P.I., denominada función de información, es muy importante para el desarrollo continuo de la tecnología.

Cada vez que se publica un documento de patente, ello puede ser el punto de partida para que otros inventores realicen nuevos avances técnicos. Si no se efectuara la publicación, el público no tendría posibilidad alguna de obtener información acerca de los nuevos avances técnicos. Por lo tanto, no sorprende que hoy en día dar información al público forme parte de las tareas de una oficina de propiedad industrial. En los últimos 30 años se produjo un cambio: al aumentar el uso de la información, muchas oficinas de propiedad industrial se dieron cuenta de que, en el futuro, proporcionar información al público podría revestir tanta importancia como la propia concesión de patentes. Así, pues, la mayoría de las oficinas de propiedad industrial decidió mejorar su capacidad de brindar información al público.

Los documentos de patente contienen descripciones de conceptos científicos y técnicos así como datos prácticos acerca de procedimientos y aparatos. Por lo general, en las patentes se divulga información tecnológica describiendo las invenciones de conformidad con los requisitos de la legislación vigente en materia de patentes e indicando la novedad y la actividad inventiva reivindicadas en relación con el estado de la técnica existente. Es decir que se trata de fuentes de información, y en muchos casos constituyen el historial, en forma resumida, de los avances tecnológicos en el sector de la tecnología al que se refieren.

La práctica ha demostrado que la información contenida en los documentos de patente puede ser muy útil para:

  • evitar la duplicación del trabajo de I+D;
  • encontrar nuevas ideas específicas y nuevas soluciones, productos o procedimientos técnicos;
  • reconocer el estado de la técnica en un sector determinado de la tecnología, para recabar información sobre los avances más recientes;
  • estimar y evaluar una determinada tecnología y hallar eventuales licenciantes;;
  • reconocer las tecnologías alternativas y sus fuentes;
  • localizar las fuentes de conocimientos especializados en un sector específico de la tecnología o en un país determinado;
  • mejorar un producto o un procedimiento existentes;
  • elaborar nuevas soluciones, productos o procedimientos técnicos;
  • reconocer derechos de propiedad industrial existentes o posibles (validez, titularidad...), en particular, para evitar actos de infracción
  • evaluar la novedad y la patentabilidad de las propias creaciones, con miras a solicitar un título de propiedad industrial en el país o en el exterior;
  • controlar las actividades de los competidores tanto en el país como en el exterior; y
  • hallar un nicho de mercado o descubrir nuevas tendencias en la tecnología o el desarrollo de un producto en una etapa temprana.

Se recomienda encarecidamente a las empresas que realizan actividades innovadoras que consulten las bases de datos sobre patentes para estar al tanto de las tecnologías existentes, encontrar socios para la negociación de licencias y evitar la duplicación de las actividades de investigación.

Los documentos de patente contienen información tecnológica que a menudo no ha sido divulgada en ninguna otra publicación. Tienen un formato relativamente normalizado, que incluye un resumen, una descripción de la invención, y en la mayoría de los casos también dibujos que ilustran la invención, además de los datos completos del solicitante. Están clasificados por sectores de la técnica (para más información, véase "Información general sobre la Clasificación Internacional de Patentes”). En ellos también se encontrarán ejemplos de aplicación industrial de una invención. Abarcan prácticamente todos los sectores de la tecnología.

Para realizar una búsqueda entre las solicitudes de patente y las patentes concedidas, algunas oficinas nacionales o regionales de patente ponen a disposición, en Internet y sin cargo, bases de datos electrónicas (existe una lista de los URL de esas bases de datos en Internet). Patentscope, de la OMPI da acceso sin cargo a una base de datos electrónica sobre solicitudes internacionales de patente publicadas, presentadas en virtud del Sistema del PCT, y a colecciones de patentes de determinados países y regiones. Cuando no se dispone de bases de datos en Internet, la información contenida en las patentes se publica en papel, en microfilm o en CD-ROM, o puede consultarse en las oficinas nacionales o regionales de patente.

Susceptibles de búsqueda Internet, las bases de datos sobre patentes han facilitado significativamente el acceso a la información contenida en las patentes. Sin embargo, habida cuenta de la complejidad de los documentos de patente y los conocimientos técnicos y jurídicos necesarios para realizar esas búsquedas, se aconseja contactar un abogado de patentes, que podrá realizar una búsqueda de patentes que tenga la calidad necesaria.

El Servicio de la OMPI de Información en materia de Patentes está a disposición de los usuarios de los países en desarrollo, sin cargo, para consultar los resultados de las búsquedas técnicas que puedan estar relacionadas con sus invenciones.

Se ofrecen a continuación breves descripciones de las características específicas de los documentos de patente, que constituyen fuentes sumamente útiles de información tecnológica, presentando algunas ventajas claras sobre otras fuentes de información.

Descripción, reivindicaciones y dibujos

Por lo general, los documentos de patente presentan una estructura bastante uniforme que facilita la recuperación de la información: en las reivindicaciones figura la esencia de lo que es nuevo; en la descripción se presentan los antecedentes de la invención (lo que se conocía antes de la invención, es decir, el "estado de la técnica"), y se define la diferencia entre la tecnología preexistente y la aportación que hace la invención, en cuanto materia nueva y avance, al desarrollo de la tecnología; a menudo los documentos de patente también contienen dibujos, que ilustran la invención reivindicada.

La información tecnológica se divulga mediante la descripción de la invención, de conformidad con los requisitos de la legislación vigente sobre patentes, y la indicación de la novedad reivindicada y la actividad inventiva en relación con el estado de la técnica existente. Algunos documentos de patente se publican junto con un informe de búsqueda en el que figura una serie de referencias halladas durante una búsqueda de documentos que se realiza como primer paso para establecer el nivel de novedad de la invención reivindicada.

Resúmenes

Muchos documentos de patente contienen un resumen. Los resúmenes permiten tener en pocos minutos una idea general del contenido del documento; en cualquier caso, en mucho menos tiempo del que llevaría leer el texto completo del documento de patente.

Clasificación

Los documentos de patente llevan “símbolos de clasificación” que facilitan en grado sumo la tarea de encontrar y recuperar en ellos la información pertinente. A los efectos de mantener archivos de búsqueda y realizar búsquedas en el estado de la técnica, las oficinas de patente clasifican los documentos de patente conforme al sector o los sectores de la tecnología a los que se refiere su contenido. Si bien existen distintos sistemas de clasificación, el más utilizado hoy en día en las principales oficinas de propiedad industrial es la Clasificación Internacional de Patentes (CIP), establecida por un acuerdo intergubernamental celebrado más de 30 años atrás y administrado por la OMPI. La porción principal del elevado costo de tramitar y clasificar los documentos de patente para elaborar archivos de búsqueda y de mantener actualizado el sistema de clasificación corre directamente por cuenta oficinas de patentes, que publican un gran número de documentos de patente; de esa manera, además de la propia oficina de patentes también tienen acceso a la documentación de patentes otros usuarios sin tener que hacer frente, dejando de lado los costos en los que incurran como usuarios, a los gastos que supondría mantener, desarrollar y clasificar sus propias colecciones de documentación de patentes. Los documentos de patente que pertenecen a una determinada subdivisión de la clasificación son un concentrado de información técnica, habitualmente muy avanzada, sobre un sector determinado de la tecnología.

Fecha

Los documentos de patente llevan varias fechas (la fecha de solicitud, la fecha de prioridad, la fecha de concesión) a partir de las cuales pueden extraerse conclusiones sobre la edad de la invención y sobre la cuestión de si las invenciones que describen aún gozan de protección jurídica. Si ya no gozan de esa protección, las invenciones pueden utilizarse sin el consentimiento del titular de la patente.

Inventor, solicitante, titular

En la mayoría de los documentos de patente se indican el nombre y la dirección del inventor, el solicitante, el titular de la patente o, como mínimo, de una o dos de esas personas. La información incluye también el domicilio legal de, como mínimo, el titular o el solicitante, o ambos. Esas indicaciones permiten a cualquier eventual licenciatario ponerse en contacto con las personas de que se trate para averiguar en qué condiciones puede transferirse la tecnología.

Con arreglo a estadísticas recientes de la OMPI, el número de solicitudes de patente presentadas cada año en todo el mundo se aproxima al millón y medio. Esas solicitudes dan lugar a la concesión de más de medio millón de patentes. El número de invenciones que esas solicitudes y patentes concedidas abarca es mucho menor, puesto que por cada invención se presenta una media de dos o tres solicitudes de patente en diferentes países. El número de documentos de patente publicados cada año en muchos idiomas, tanto para solicitudes como para patentes concedidas, es de aproximadamente dos millones.

No existen estadísticas exactas sobre el número de documentos de patente publicados hasta el momento desde que comenzaron a publicarse las primeras patentes. Sin embargo, puede estimarse que superan los 50 millones. En principio, solo los más recientes tienen importancia práctica para quienes realizan búsquedas de información tecnológica; con frecuencia, los más antiguos solo tienen interés histórico. Sin embargo, tener acceso a los documentos más antiguos es una necesidad absoluta de cualquier oficina de propiedad industrial cuya legislación le impone emitir un juicio acerca de si una determinada solicitud de patente relacionada con una invención es, objetivamente, nueva, puesto que ese juicio hace necesario verificar todos los documentos de patente existentes en los que podría haberse divulgado una invención similar.

Los principales grupos de usuarios de la información contenida en las patentes son:

  • las empresas, y en particular las que realizan mucha I+D;
  • las instituciones de investigación y desarrollo;
  • las autoridades gubernamentales;
  • las pequeñas y medianas empresas;
  • los inventores particulares;
  • los profesionales del campo de la propiedad industrial, por ejemplo, administradores de bibliotecas técnicas, agentes de patentes, investigadores, creadores de bases de datos;
  • instituciones de enseñanza y estudiantes universitarios.

En la práctica, hay distintas razones más o menos típicas para realizar búsquedas en las colecciones de documentos de patente, y para cada una de ellas es preciso adoptar un enfoque ligeramente diferente en el método de búsqueda que se utiliza. Algunos tipos de búsqueda se orientan fundamentalmente hacia la información técnica en sí misma, mientras que otros están dirigidos a la tramitación de las solicitudes de patente, o se refieren a la situación jurídica de una nueva tecnología. En los párrafos siguientes, cada uno de los tipos de búsqueda se enumera por separado, si bien es sabido que en una búsqueda pueden combinarse muchos elementos de información bibliográfica. Por lo general, las búsquedas que realizan los inventores no son tan exhaustivas como las que realizan los profesionales en las oficinas de patentes. Sin embargo, ese análisis de los documentos de patente suele ser de gran utilidad para que el inventor determine si alguien ya ha patentado una invención similar, o para obtener información pertinente sobre otras patentes que forman parte de la misma categoría que su invención.

Búsquedas anteriores a la solicitud

Al principio, una invención es tan solo una idea. Hay muchos detalles que ni siquiera se consideran pertinentes o se reconocen como tales. Una búsqueda de la novedad a partir de una idea vaga solo puede dar como resultado un panorama vago del estado de la técnica. El proceso de solicitud de una patente es difícil, largo y oneroso; por lo tanto, el inventor debería realizar una “búsqueda anterior a la solicitud” antes de presentar una solicitud de patente. En esta búsqueda, el inventor deberá buscar entre las publicaciones impresas, el público conocimiento o las patentes ya concedidas, en su país o en el exterior, que puedan relacionarse con su invención.

Búsquedas en el estado de la técnica

Este tipo de búsqueda, también denominado “búsqueda informativa”, se realiza para determinar el estado de la técnica general en lo que atañe a la solución de un determinado problema técnico, como información sobre los antecedentes de las actividades de I+D y para saber qué documentos de patente ya existen en el sector de la tecnología o la investigación. Otras razones que justifican este tipo de búsqueda pueden ser la necesidad de reconocer otras tecnologías que pudieran reemplazar una tecnología existente o evaluar una tecnología dada respecto de la cual se ofrece una licencia o que se está considerando adquirir. Las búsquedas en el estado de la técnica son especialmente útiles a los fines del desarrollo o la transferencia de tecnología.

Búsquedas de novedad

El objetivo de una “búsqueda de novedad” es determinar la novedad o falta de novedad de la invención reivindicada en una solicitud de patente o una patente ya concedida, o de una invención respecto de la cual aún no se ha presentado una solicitud. La búsqueda tendrá por finalidad descubrir el estado de la técnica pertinente. Habitualmente, cuando se realiza una búsqueda de novedad en una etapa temprana, los resultados son desalentadores. Por lo general, las ideas innovadoras básicas se formulan de manera tan poco específica que muchas publicaciones podrían corresponder a una descripción tan amplia. En función del resultado de la búsqueda de novedad, la decisión siguiente será detenerse o seguir adelante en el desarrollo de la invención. Si no se encuentra información pertinente, el camino será más sencillo y lo mejor será seguir adelante. La decisión se complica si se encuentran uno o más documentos pertinentes. Lo más importante es limitar la búsqueda a la esfera apropiada. Ello puede lograrse si se reconoce un ámbito adecuado, o más de uno, para realizar una búsqueda del objeto en la CIP.

Búsquedas de patentabilidad o validez

Una “búsqueda de patentabilidad o validez” tiene por objetivo encontrar documentos pertinentes para determinar no sólo la novedad, sino también otros criterios de patentabilidad, por ejemplo, la presencia o ausencia de actividad inventiva (es decir, si la invención en cuestión es o no es evidente) o si viene acompañada o no de un resultado útil o de un progreso técnico. Este tipo de búsqueda deberá cubrir todos los campos de la técnica en los que es posible encontrar documentos pertinentes a la invención. Son ante todo las oficinas de propiedad industrial las que realizan búsquedas de novedad y patentabilidad, en el marco del examen de las solicitudes de patente.

Búsquedas de nombres

Se trata de búsquedas encaminadas a encontrar información sobre documentos de patente publicados relativos a empresas o personas determinadas, como solicitantes, cesionarios, titulares de patentes o inventores.

Búsquedas de actividad tecnológica

Se trata de búsquedas encaminadas a reconocer empresas o inventores, o ambos, dentro de un sector específico de la tecnología. Esas búsquedas también sirven para identificar países en los que se patenta una tecnología determinada, y tienen por fin saber dónde dirigirse para obtener información específica sobre un sector determinado de la tecnología.

Búsquedas de infracción

Una “búsqueda de infracción” tiene por objeto descubrir las patentes y las solicitudes de patente publicadas que pudieran ser infringidas por una actividad industrial dada. La finalidad de este tipo de búsqueda es determinar si una patente existente confiere derechos exclusivos relativos a esa actividad industrial o a alguna parte de ella.

Búsquedas de familias de patentes

Este tipo de búsqueda se realiza para identificar a un miembro de una “familia de patentes” y se utiliza para:

  • encontrar los países en los que se ha presentado una solicitud de patente determinada (si ha sido publicada);
  • encontrar un “miembro de una familia de patentes” en un idioma determinado;
  • obtener una lista de documentos sobre el estado de la técnica o “referencias citadas”; y
  • estimar la importancia de la invención (en función del número de documentos de patente relativos a la misma invención y que son publicados en distintos países o por organizaciones de propiedad industrial).

Búsquedas sobre la situación jurídica

Una búsqueda orientada a este tipo de averiguación se realiza para obtener información sobre la validez (la situación) en una fecha determinada de una patente o una solicitud de patente publicada, en virtud de la legislación sobre patentes vigente e uno o más países. Esa información puede ayudar a tomar decisiones, por ejemplo, sobre exportación, o a la hora de negociar acuerdos de licencia. También puede orientar sobre el valor que reviste una determinada patente para su titular.

Asesoramiento en materia de patentes

  • La OMPI no brinda ayuda para redactar solicitudes de patente ni asesoramiento jurídico sobre cómo obtener, administrar y utilizar una patente. Para tener asesoramiento sobre cómo aplicar la legislación y los procedimientos a una situación concreta, lo mejor será contactar a un abogado de patentes.
  • La concesión de patentes está regida por la normativa nacional (o a veces regional). La OMPI mantiene guías de los datos de contacto y los sitios web de las oficinas nacionales y regionales de patente, que podrán facilitar más información sobre esas cuestiones. La normativa nacional y regional puede consultarse en WIPO Lex.
  • Para obtener información sobre el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), y ello incluye los formularios, pueden consultarse páginas web del PCT y las Preguntas frecuentes sobre el PCT.

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